martes, 25 de agosto de 2015

Subtítulos, para qué os quiero

Ayer charlaba con un compañero periodista sobre la precariedad de la profesión y el efecto contraproducente de los ERE -él prefirió llamarlos herpes- que tantos medios de comunicación han aplicado y seguirán aplicando. El resultado de la borrachera de despidos, como es consabido, está en un deterioro cada vez mayor de la calidad del trabajo realizado por quienes sobreviven en las redacciones: unos pocos tienen que hacer el trabajo que antes hacían unos cuantos.

¿Y qué ocurre cuando un redactor tiene que hacer en solitario el trabajo que correspondería a varios? Pues podría expresarse de muchas maneras, pero lo resumiremos en que esa persona hará todo deprisa y corriendo, es decir, sin el cuidado debido, es decir, mal. Como esto: 



Tanto titular como subtítulo están redactados correctamente y sin faltas de ortografía, pero en ese conjunto falta algo esencial. Algo que explique por qué el Eibar evitó el peor arranque de la historia de la Liga que nos cuenta el titular. Una vez más, un redactor no aprovecha el subtítulo -y no será por falta de espacio- para darle su función primordial: complementar lo dicho en el titular

¿Por qué la Liga estaba en riesgo de vivir el peor arranque de su historia? Porque antes de que se jugase el último partido de la primera jornada, el mencionado Granada-Eibar (1-3), sólo se habían marcado ocho goles. Y esa cantidad es tremendamente escasa teniendo en cuenta que se habían disputado nueve partidos -una media de menos de un gol por encuentro-. Buenos datos para destacar en el subtítulo: El equipo vasco, primer líder de Primera tras su triunfo en Granada (1-3), maquilla una jornada en la que sólo se habían marcado ocho goles.

Siempre es mejor ver los titulares comparados: 


sábado, 22 de agosto de 2015

Independentistas y pro independencia de Cataluña

Hoy lleva todo el día en portada en elmundo.es este titular:


La noticia, que también aparece en la portada de la edición impresa de El Mundo, cuenta que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) está intentando utilizar las palabras de ciertos personajes públicos españoles no catalanes para favorecer sus intereses. Y entre los intereses de esa organización está el crear un clima favorable a la independencia de Cataluña, tanto dentro como fuera de esta comunidad autónoma. 

La ANC ha utilizado para su propaganda palabras del seleccionador español de fútbol, Vicente del Bosque, y el popular actor Dani Rovira. Hace tres años, Del Bosque habló en la cadena SER de que en Cataluña "están en su posición como catalanes de defender la independencia" y de "la libertad que cada pueblo tiene para elegir su futuro". Y, a comienzos de este año, Rovira afirmó en el canal televisivo Cuatro: "No me gustaría que Cataluña se independizara porque forma muy parte de todos nosotros. Pero si es lo que quieren los catalanes y es una cosa que es bien para todos, ¿por qué no?". 

Está claro que tanto Del Bosque como Rovira prefieren que Cataluña siga siendo parte de España, aunque no les horroriza que se plantee una consulta a los catalanes sobre una posible secesión. Pero este no es el asunto de esta entrada del blog.

Una cosa es ser independentista y otra, que no tiene por qué parecérsele, ser pro independencia de tal o cual territorio. El independentista es un natural de ese territorio que reclama la independencia del mismo; el pro independencia, en cambio, puede ser alguien ajeno a esa región al que le agrada que esta se emancipe. En su manipulación, la ANC ha pretendido presentar a Del Bosque y Rovira como pro independencia, pero no como independentistas, que es lo que publica erróneamente El Mundo

Aparte, el subtítulo, cuya labor debe ser complementar el titular, no complementa nada porque repite casi todo. Si ya se ha mencionado a Del Bosque, Rovira y la ANC en el titular, démosle al subtítulo algo que aporte más información. Como "Los soberanistas manipulan declaraciones del seleccionador nacional y el popular actor para favorecer sus fines". 

lunes, 10 de agosto de 2015

Internet como salvador de los errores en papel

En un artículo publicado hoy por el periódico El País hay un lapsus importante. El texto narra algunos de los ataques terroristas cometidos por judíos ultraortodoxos en Israel y los territorios palestinos. En la enumeración de los atentados, hay uno muy importante en el que no se menciona a la víctima, y eso que la muerte de esta persona significó uno de los grandes magnicidios del siglo XX

Las líneas rodeadas en rojo en la imagen a continuación no explican nada en absoluto. Más bien, inducen a error:


Quienes no conozcan la historia del conflicto de Oriente Próximo podrían pensar que el tal Yigal Amir fue asesinado, al ser, aparentemente, el único sujeto de la frase señalada. Pero, por fortuna, los diarios en papel tienen ediciones en Internet en las que se pueden corregir los errores en cualquier momento: 


Es de suponer que entre los lectores de El País que todavía no frecuenten su edición digital hubo quienes echaron en falta el nombre de Isaac Rabin, el político israelí asesinado hace dos décadas por el ultraortodoxo Yigal Amir. Por el contrario, los que leyeron esa página para obtener más información de un conflicto que desconocen seguirán desconociendo uno de sus episodios clave

martes, 28 de julio de 2015

El Café Comercial, Prim, Galdós y una aclaración

Entre las noticias más relevantes ocurridas ayer en Madrid está la del cierre del centenario Café Comercial, considerado el más antiguo de la villa. Su apertura, según este artículo de El Mundo, data de 1887, y desde entonces hasta ayer el local mantuvo sus puertas abiertas. Otro clásico que se nos va, y con él un pedazo de la historia de la capital.

El aludido texto de El Mundo destaca el carácter literario de El Comercial citando entre su clientela más ilustre a Antonio Machado, Camilo José CelaRafael Sánchez Ferlosio y otros nombres célebres de la literatura española del siglo XX. Y en los comienzos del negocio, allá a finales del XIX, Benito Pérez Galdós también fue de los habituales. Así lo recuerda la crónica:


Las frases subrayadas en azul muestran que quien escribió esas líneas sabe que Galdós no pudo enterarse del asesinato de Prim tomándose un café en El Comercial. Por eso afirma que ese lugar tiene "algo de sagrado y algo de imposible" y acto seguido menciona la noticia recibida allí por el autor de los Episodios nacionales

Él lo sabe y muchos de sus lectores lo saben. Pero también habrá miles que ignoren cuándo falleció Juan Prim, cuyo último cargo en su larga carrera política fue el de presidente del Consejo de Ministros. El Comercial levantó la verja en 1887, mucho después del magnicidio: Prim fue asesinado en 1870. Un dato que nunca debe obviarse y que explica ese "algo de imposible". 

Quizá Galdós comenzó a escribir sentado a una de las mesas del Café Comercial su episodio dedicado a Prim. De ahí su licencia al escribir una ficción basada en la realidad y, probablemente, la licencia sin fecha aclaratoria del periodista de El Mundo

lunes, 20 de julio de 2015

'The Sun' y el brazo alzado de Isabel II

Harry the Nazi. La foto publicada a toda página por el diario británico The Sun el 13 de enero de 2005 provoca un escándalo a la altura de sus circunstancias. Su protagonista, que en el momento de ser cazado por la cámara se encuentra en una fiesta de disfraces, viste un remedo de uniforme del Afrika Korps, la fuerza expedicionaria que la Alemania nazi envió al norte de África a combatir a los Aliados en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

El personaje fotografiado agrega a su disfraz un brazalete con la esvástica nazi que en la realidad no formaba parte de la guerrera del Afrika Korps. Se lo añadió él porque así lo quiso. El gesto no iría más allá de una actitud reprobable por lo que ese símbolo representa pero, viniendo de quien viene, la gravedad se multiplica por varios cientos. Harry el nazi era el príncipe Enrique de Inglaterra, entonces tercero en la línea de sucesión al trono del Reino Unido

Cuando se captó esa fotografía, el príncipe Harry tenía 20 años, edad más que suficiente para comprender el significado de ese brazalete que lució sin pudor. Un miembro de la familia real británica ataviado con motivos nazis. Hecho noticioso claro. Portada de The Sun al canto. Y totalmente justificada

No es tan justificable, en cambio, la portada que el mismo medio sacó a la luz hace dos días. El tabloide publicó en su primera página una imagen de 1933, en la que aparecen cuatro integrantes de la realeza británica. En primer término, la actual reina, Isabel II, que en esa fecha tenía siete años. La flanquean su madre, la entonces princesa Isabel (1900-2002), y su hermana Margarita (1930-2002). Tras las niñas, su tío, quien tres años después se ceñiría la corona como Eduardo VIII

Madre e hija mayor alzan el brazo al uso nazi. Es evidente que una niña tan pequeña no podía ser consciente del gesto que su tío se aplicaba en enseñarle. Es también evidente que su madre sí lo era o estaba obligada a serlo, como dice este titular de The Times. Pero es aún más evidente que la progenitora de Isabel II plantó cara al nazismo quedándose junto a su marido, Jorge VI, en el Londres bombardeado incesantemente por los alemanes entre 1940 y 1945. Los reyes pudieron haberse refugiado en algún lugar seguro lejos del radio de acción de los Stukas y los Heinkel nazis. Por ejemplo en el castillo de Balmoral (Escocia), donde se filmaron las imágenes reveladas por el medio sensacionalista. Pero no lo hicieron.

En el editorial titulado Las imágenes que teníamos que publicarThe Sun se justifica en el "significado histórico" que les da "la participación del tío de la reina, Eduardo". Por supuesto que las imágenes tienen interés. Otra cosa es el trato que se les ha dado a esas imágenes. 

The Sun miente al explicar la razón de su revelación. Las simpatías nazis de Eduardo VIII son de sobra conocidas desde hace décadas. Luego, en ese sentido, el tabloide no aporta nada nuevo. No se da el hecho noticioso que sí hubo con la portada de Harry el nazi

En su editorial, The Sun se esfuerza en dejar claro que no busca perjudicar a la reina ni a su familia con frases como las siguientes: "Las fotografías deben verse en el contexto de 1933", "Isabel y Margarita eran niñas", "Nadie sabía entonces de qué sería capaz Adolf Hitler" y destaca que Isabel II aportó su grano de arena a la victoria contra los nazis "alistándose en 1942". Entonces, ¿por qué este titular con capcioso juego de palabras incluido?



"Heilnesses" es una deformación de la palabra inglesa highnesses, que significa altezas. Así, de "sus altezas reales" pasamos a incluir en la frase el término alemán heil, el utilizado al hacer el saludo nazi: heil Hitler. Si lo que The Sun buscaba era destacar la actitud del príncipe Eduardo, debió titular la exclusiva centrándose en él, no repartiendo las culpas entre todas las "heilnesses". Valdrían perfectamente titulares como Eduardo, el maestro nazi, El aleccionador nazi o cualquiera de ese estilo. 

Lo que ha hecho The Sun, aparte de multiplicar sus ventas, es dar pie a que muchos de sus lectores pretendan extender las querencias filonazis del duque de Windsor a todos sus familiares cercanos. Y hacer eso, consciente o inconscientemente, es difamar a estos.

No hay nada negativo en el hecho de divulgar las imágenes. Lo malo ha sido su mensajero, un diario sensacionalista. Sin duda, un documental de televisión -y en el Reino Unido hay unos cuantos canales de calidad- habría explicado lo ocurrido en su contexto.