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lunes, 15 de junio de 2015

Monarquía es una forma de gobierno, no de Estado

El titular principal en la portada de hoy de El Mundo nos da pie a señalar uno de los errores más extendidos en la prensa española: 












La monarquía -también la república- es una forma de gobierno. En cambio, la forma de Estado se refiere a la organización territorial de este: Estado federal, Estado unitario. Hace meses tratamos este asunto, pero nunca viene mal recordar que, por mucho que se empeñen los medios, el hecho de tener un rey o un presidente en la jefatura del Estado no da pie a hablar de forma de Estado. Monarquía y república son formas de gobierno.

lunes, 16 de febrero de 2015

La monarquía y la república son formas de gobierno

Me aburrí mucho estudiando la carrera de Derecho. Muchísimo. Tanto que jamás quise encaminar mi vida profesional en esa dirección. Pero, pese al tedio, aquellos años aprendí algunos conceptos clave que conservo a buen recaudo en mi memoria. Más bien pocos, pero tan ciertos como que tras la noche llega el día. 

De uno ya hablé hace tiempo en este blog. Y hoy toca hablar de otro muy de actualidad desde que en la política española se plantea la posibilidad de un referéndum para que los ciudadanos elijan entre monarquía y república. 



Lo marcado en rojo es una de las muchas definiciones que en la prensa se dan por ciertas sin serlo. Una gran cantidad de diarios nos cuentan que la monarquía y la república son formas de Estado, pero no lo son. En su lugar, tanto una como otra son formas de gobierno

Por fortuna, en algunos medios se explica correctamente -se nota que consultan a profesores de Derecho Constitucional-, pero abundan las meteduras de pata. Quizá los periodistas las cometen porque entre los propios políticos hay quienes desconocen la diferencia entre una y otra forma. Sin embargo, eso no es excusa para los profesionales de la información, entre cuyas tareas, aparte de reproducir las declaraciones de los personajes públicos, también está el uso adecuado del lenguaje.

En una democracia, la forma de Estado no hace alusión a quién ostenta la jefatura de ese Estado -un monarca hereditario o un presidente elegido-, sino a la organización territorial del mismo. De esta forma, y en su clasificación más básica, un Estado puede ser unitario o federal. En el primero hay un solo centro de poder político, mientras que en el segundo el Estado está dividido en entidades con autonomía e incluso soberanía para sus asuntos internos

Ejemplos claros de Estado federal son los de Alemania, México Estados Unidos. En cuanto a los unitarios, son mayoría en el mapa del mundo, pero cada uno tiene sus peculiaridades. Por ejemplo, España, cuya forma de Estado, el de las autonomías, está realmente a caballo entre el unitario y el federal. 

La monarquía y la república son entonces formas de gobierno, un concepto que también se denomina forma política del Estado. Así lo hace la Constitución Española de 1978 en su artículo 1.3. Esta definición en el texto constitucional es una manera de rizar el rizo, pero nunca puede dar lugar a abreviarla llamándola "forma de Estado". ¿Es lo mismo la Caixa que Catalunya Caixa? No. ¿Y Consejo Europeo y Consejo de Europa? Tampoco. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

¿Quién es el presidente Abbott?

Ahora mismo podemos leer este titular en la portada de elmundo.es:


Y el lector se preguntará quién es el presidente Abbott. 
Las declaraciones entrecomilladas que acompañan al titular no ayudan mucho a aclarar su identidad. Si el destinatario de las amenazas del menor australiano enrolado en el Estado Islámico (EI o IS si se opta por sus siglas en inglés) es el presidente Abbott, habría que contar quién es. Con todo el respeto para ese político, no es tan conocido como el inquilino de la Casa Blanca -Barack Obama- ni la del Palacio de Buckingham -la reina Isabel de Gran Bretaña e Irlanda del Norte- aunque comparta con estos dos la condición de objetivo del EI. 

Quien ha elegido el titular da por entendido que Tony Abbott es australiano al hablar de un joven terrorista de esa nacionalidad que apunta contra él. Hasta ahí, todo correcto. Sin embargo, Abbott no es presidente de Australia, pues ese cargo no existe

Australia es un Estado independiente, pero no una república. La forma de gobierno de ese país es la monarquía, y quien lleva la corona es la ya aludida Isabel II. Hoy lo que toca no es recordar los lazos que unen a Australia con el Reino Unido, sino aclarar quién ejerce las funciones de gobierno en ese país oceánico. Y ese puesto no es del de presidente, sino el de primer ministro

Por ello, el titular no es válido. Podría solucionarse sustituyendo "presidente Abbott" por "primer ministro". En la entradilla o sumario se debería explicar que son amenazas al jefe del Gobierno de Australia. También habría que incluir las advertencias a la Casa Blanca. Para mencionar el Palacio de Buckingham, hay que reconocer que no quedaría suficiente espacio.