Entre los motivos que me empujaron a escribir este blog -que llevaba demasiado tiempo sin alimentar- está el de señalar los datos inexactos publicados en artículos periodísticos. Al comprobar que en los principales medios solían hacer caso omiso a mis propuestas para enmendar errores -siempre bienintencionadas-, decidí abrir una bitácora en la que dar salida a esos comentarios que siempre se quedaban sin respuesta.
Acabo de encontrar uno de esos errores con apariencia de frase lapidaria. Está en un texto de El País que analiza las causas del fiasco de la selección española de fútbol en la final de la Copa Confederaciones: